Entrevista a Alicia Serrano

IMG_20160417_133038

Alicia Serrano es una joven veterinaria de Cariñena, Zaragoza. Tras acabar la universidad realizó prácticas en una clínica experta en traumatología y en un consultorio veterinario. Ha trabajado en un criadero, tiempo durante el cual ha realizado cursos de Cirugía de Tejidos Blandos y A    nestesia Inhalatoria. Actualmente es una veterinaria a domicilio y ofrece servicios en Zaragoza y alrededores.

¿Cómo decidiste dedicarte a la veterinaria?

Cuando estaba en 2º de Bachillerato decidí que quería hacer veterinaria porque siempre me habían gustado los perros principalmente, por aquel entonces no pensaba en otros animales. Cuando hice selectividad no me llegó la nota, y aunque podía acceder a otras carreras, decidí que lo que quería hacer era veterinaria. Me planteé hacer un grado medio de formación profesional que me daba acceso a la universidad; pero cuando estaba ya empezando, dos semanas después me llamaron de la facultad diciendo que había conseguido plaza.

Una de las cosas que solemos escuchar en los estudiantes de veterinaria es que la carrera es muy diferente a como la imaginaban. Ahora que la has terminado ¿crees que muchos estudiantes entran sin saber lo que les espera?

La carrera de veterinaria no era lo que yo pensaba cuando entré, porque pensaba que iba a ser desde el principio empezar a tocar animales; pero el primer curso fue más una repetición de 2º de Bachillerato. Más adelante tocaba animales que no me llamaban mucho la atención: caballos, vacas, ovejas. Pero bueno, lo que me es la carrera me encantó.
Como anécdota, el primer día que llegué, como yo entré en segundas listas, las clases ya habían empezado y mi primera clase fue una práctica en el laboratorio de anatomía. Me encontré el cadáver de un perro en una mesa y me dije: «si supero esto, supero la carrera».

¿Crees que los estudios veterinarios están bien planteados?

Yo creo que deberías poderte especializar los dos últimos años de carrera, dando sólo las asignaturas que interesan a tu especialidad. Además así los grupos de prácticas ya serían más reducidos y la formación sería más personal.

Por otro lado, no existen prácticas postgrado. Para ello tienes que hacer un curso del INEM para poder acceder a las prácticas, lo cual es una incongruencia porque no existen cursos orientados a la veterinaria. Si eso fuera poco, además para hacer prácticas tienes que buscar tú mismo la empresa y no hay ningún tipo de facilidad para ello. Hoy en día, hasta le cobran a los veterinarios para permitirnos hacer prácticas allí.

¿Qué te llevó a elegir a los pequeños animales en lugar de a otro sector de la veterinaria?
Siempre había querido estudiar para tratar perros y gatos. No me han gustado nunca las granjas.

¿Cómo ves la situación del mundo de la veterinaria de los pequeños animales?

Creo que es un sector en crecimiento porque hoy en día la gente está más concienciada con los animales. En el ámbito doméstico, a las mascotas se las trata como un miembro más de la familia y cada vez hay más familias con mascotas. El principal problema es que los dueños son reticentes a gastar mucho dinero en sus animales.
A veces nos limitan en los tratamientos y en los diagnósticos. A mí me pasa cada vez más que una de las cosas que preguntan es cuánto les voy a cobrar antes de ir. Además, existe la percepción de que el servicio a domicilio va a ser más caro que llevarlo a la clínica. Lo normal es que si un veterinario tiene su centro y su puesto de trabajo y se tiene que desplazar para atender a un animal, el precio aumente. No es mi caso, yo puedo competir con el resto precisamente porque no tengo gastos de local y mis tarifas son muy asequibles.

hueso verd

Tú visión de la profesión es particularmente singular. ¿Qué nos puedes contar sobre la elección de ser Veterinaria a domicilio?

Lo decidí más o menos cuando estaba en el criadero. Nunca me habían gustado las granjas, y aquello era como una granja de perros. Por aquel entonces ya pensaba «si me puedo valer por mí misma aquí que no tenemos medios diagnósticos para nada, puedo montármelo por mi cuenta». Así que cuando dejé el criadero y volví a casa convencí a una amiga para crear juntas una clínica. El proyecto no llegó adelante y fue mi pareja quien me motivó a elegir la opción de veterinaria a domicilio.

¿Qué tipo de servicios ofreces?

Mis servicios son idóneos para cubrir las necesidades de municipios que no tienen fácil acceso a veterinarios y que para revisiones o vacunaciones típicas, como la de la rabia, les supone mucho más tiempo el traslado del animal que la vacuna en sí. Por esta zona hay muchas fincas grandes con muchos perros y no tienen vehículos o facilidades para trasladar a sus animales.

Tengo dos acuerdos con clínicas veterinarias, una para cirugías y diagnosis más complejas y otra que trabaja exclusivamente de urgencias. De este modo cubro todas las necesidades de mis clientes, bien por mí misma, bien por derivación urgente.

¿Cómo contactan tus clientes contigo?

Por lo general contactan conmigo a través de WhatsApp, porque a la gente le resulta mucho más cómodo que realizar llamadas. Además, a mí me resulta muy útil porque les puedo pedir que me envíen fotos y  hacer un poco de seguimiento de la mascota.

IMG_20160418_211902

Me he dado a conocer por la zona a través de cartelería y con folletos en los locales más frecuentados: panaderías, farmacia etc. Puse un anuncio en el periódico de la comarca, que se publica en muchos de los pueblos que yo llevo. También estamos presentes en Facebook, que nos ha dado mucha difusión pero la cantidad de clientes que entran por ahí es aún pequeña.

Es muy curioso porque a través de Facebook me contactaron varias personas del mundo canino, entre ellas una chica que se dedica al cuidado de perros en su casa, como alternativa a las residencias caninas. Dentro del seguro que ella tiene para las mascotas que cuida, parte va dedicado a los gastos veterinarios con un veterinario a elegir. Hemos llegado a un acuerdo ya que a ella le interesa que yo pueda atender los perros que cuida, ya que nunca sabe qué tamaño van a tener y cuántos va a tener que cuidar, por lo que le compensa que yo me pueda desplazar allí.

La palabra «emprendedor» está en boca de todo el mundo últimamente. Como emprendedora, ¿qué crees que te hace falta para facilitarte tu labor? ¿Cuál es tu visión como emprendedora de la veterinaria?

Realicé un curso de emprendedores que ofrecía la Universidad de Zaragoza y teníamos que hacer un proyecto y nuestro proyecto fue montar una clínica veterinaria. Allí me enteré un poco todo lo que hacía falta, porque si has estudiado economía pues tienes más nociones de cómo funciona, pero a mí no me han enseñado nunca nada. Ese tipo de cursos están muy bien porque te enseñan qué necesitas, cómo funciona todo y te ponen en contacto con los organismos que te pueden ayudar. Quizás sería necesaria una asignatura en la carrera que te ayudara a conocer cómo va a ser tu vida después, ya no sólo a nivel de emprendedores, sino también de cara a conocer los contratos etc.

¿Crees que una gestión adecuada de tus recursos es útil para tu situación? En ese sentido, ¿cómo valoras el uso de una herramienta de gestión veterinaria?

Para poder establecer las tarifas tuve que hacer una valoración de cuánto comprar las suministros, gasas etc. Fue un poco complicado la gestión de los recursos, sobre todo al plantear el plan de viabilidad. Por ahora con el Software de Canwin pues me va muy bien el control de estocaje.

¿Cómo conociste Canwin?

Yo ya sabía que las clínicas utilizaban programas informáticos, y conocía algunos ya. Creo que es algo indispensable, porque aunque tenga menos clientes es una locura. Además si vas a domicilios y funcionas con fichas de papel es un problema tener que estar sacando folios y demás. Yo conocía dos opciones, que eran más conocías pero también más caras, así que empecé a buscar más por Facebook y grupos de gente de veterinaria y encontré varios; pero cuando contacté con vosotros por primera vez, cuando hablé con Ángela se portó genial. Estuvo dos horas conmigo para explicarme cómo funcionaba todo el programa y me encantó. También miré otro, pero el trato del comercial no me gustó tanto. Además, me gustó que buscarais y os interesara mis propuestas y sugerencias para realizar próximas actualizaciones, y también buscaba mucho un programa que manejara bien las recetas. En ese aspecto me parecía que Canwin lo hacía mucho mejor. Al final opté por Canwin por eso, por el servicio que ofrecía el Software y por el trato que me dan.

¿Recomendarías Canwin a otro veterinario?

Sin duda.

¿Y les recomendarías tomar la misma opción que tú a domicilio? 

Sí, porque aunque todo el mundo crea que la consulta a domicilio es más sencilla, al fin y al cabo tienes que llevar en realidad las mismas gestiones. Yo realizo lo mismo, tengo que vender mis productos, tengo que guardar mis consultas, tengo que cerrar caja todos los días. Quizás lo más diferente es el tema de radiografías asociadas a un cliente, pero las clínicas con las que trabajo me envían las radiografías y yo las guardo con Canwin.

¿Se lo recomendarías a un emprendedor?

Sí, porque por mucho que pienses que no vas a tener mucho volumen de clientes al principio, es un control que necesitas. Más cuando vas al domicilio, porque en la ficha de cliente tienes toda la información de direcciones y demás, por no estar siempre preguntándole indicaciones.

¿Qué le dirías a un veterinario indeciso sobre empezar o no como veterinario a domicilio?

Yo tengo amigas que les gustan los pequeños animales pero no se atreven a hacer lo que yo he hecho. Creo que tienes que estar seguro de ti mismo. Tienes que valorar si podrías hacerlo sola, y pensar que no se acaba el mundo porque no sepas algo. Siempre puedes contar con amigos si no sabes algo, puedes escribirle a otros veterinarios aunque no los conozcas que siempre te van a ayudar si pueden. Y si trabajas a domicilio contar con otra clínica donde puedas resolver las dudas.

IMG_20160409_173828